Inma, Masaje y Salud

Flores de Bach

TERAPIA  FLORAL.

BREVE HISTORIA DEL DR. BACH El Dr. Edgard Bach (1886-1936) fue un médico avanzado a su tiempo. Nacido en Moseley, Birmingham, de origen galés, fue un niño intuitivo y sensible, con un gran amor por la naturaleza. En 1912, se graduó en la University collage hospital (UCH) donde fue nombrado oficial médico de urgencias en 1913; mas tarde fue nombrado cirujano de urgencias.

Tiempo después cerca de Harley stret estableció con éxito un consultorio. El Dr. Bach fue consciente de que la personalidad y las actitudes de las personas tienen un efecto sobre el estado de salud, llegando a la conclusión de que, en la enfermedad, la personalidad es más importante que los síntomas (debería tenerse en cuenta en el tratamiento medico).

Insatisfecho con las limitaciones de la medicina ortodoxa y convencida que el tratamiento eficaz es tratar las causas de la enfermedad, decidió enfocar su interés en la inmunológica y en 1915, alcanzó el cargo de bacteriólogo. Aunque la profesión médica había adoptado el uso de sus vacunas, no le gustaba que se basaran en bacterias, el Dr. Bach continúo su búsqueda intentando remplazar estas con métodos más puros y sencillos.

En 1917, cayo muy enfermo, pero su determinación por completar su obra le llevo a una completa recuperación. Cuando más tarde desarrollo sus remedios, tenia una fuerte creencia “lo esencial era que cada uno siguiera su verdadera vocación para alcanzar la salud espiritual y mental.

En el otoño de 1928 debido a una revelación, visito Gales y encontró dos plantas, “Mimulus, y Impatiens”, Mas tarde en el mismo año, añadió “clematis”.

Este sistema terapéutico fue descubierto por el Dr. Bach, entre los años 1930 y 1936. Para Edward Bach la principal atención ante la enfermedad no se ha de centrar solamente en el disturbio corporal, sino que son nuestros estados anímicos, sentimientos y emociones los que dan una expresión más real e identificativa de la enfermedad .De este modo el estado mental de una persona sirve para prescribir el remedio,  dado que la mente es la parte más sensitiva del cuerpo, es la primera en mostrar signos de desequilibrio en el inicio de una patología.

El Dr. Bach, empleaba sus flores en diferentes tratamientos, ya fuesen enfermedades infecciosas o de tipo degenerativo, estrés psíquico por exceso de trabajo, o prolongadas dolencias físicas. La terapia floral actúa tratando al individuo, no la enfermedad ni los síntomas de la enfermedad, trabajando sobre el sistema emocional de la persona. Cuando atravesamos momentos de dificultad, nos pueden ayudar a restaurar el equilibrio interior. El efecto de tomar las flores no suprime las actitudes negativas sino que las transforma en positivas, estimulando el propio potencial de cada uno para la autocuración

Los remedios florales de Bach no eximen de tener que recurrir si fuera necesario a otros tratamientos médicos clásicos sin obstaculizar la acción de éstas y sin que éstas impidan la suya

El Dr. Bach dividió las 38 flores en siete grupos, dentro de cada grupo identificó las áreas de conflicto que interfieren en nuestra salud:

Miedo

Incertidumbre

Falta de interés en el presente

Soledad

Hipersensibilidad al entorno

Desaliento o desesperación

Excesiva preocupación por el bienestar de los demás

La filosofía del Dr.Bach, la enfermedad es enteramente el resultado de un conflicto entre nuestro ser espiritual y nuestra personalidad. La salud y la felicidad resultan de estar en armonía con nuestra propia naturaleza, y de realizar la labor que cada individuo tenemos que hacer en este mundo, sea cual sea, en la que podamos ser realmente nosotros mismos.

ESTADOS DE ÁNIMO BÁSICOS

MIEDO:

Álamo temblón, miedos indeterminados.

Castaño rojo, miedo por los demás.

Cerasifera, miedo a perder el control sobre sí mismo.

Heliantemo, pánico.

Mímulo, miedo ante situaciones concretas.

INSEGURIDAD:

Aulaga, ha perdido la esperanza pero se deja convencer para iniciar terapias o tratamientos nuevos.

Avena silvestre, incapacidad para saber qué lugar se ocupa en la vida.

Ceratostigma, falta de confianza en uno mismo y en la propia capacidad de decisión.

Genciana, abatimiento y dudas.

Hojarazo, falta de fuerza para superar situaciones intelectuales difíciles.

Scleratus, incapacidad para optar entre dos posibilidades.

DESINTERÉS: por el presente

Brote de castaño, incapacidad para aprender de las lecciones de la vida.

Castaño blanco o de indias, uno piensa demasiado.

Clemátide, demasiados sueños, poca energía para proyectos concretos, dispersión.

Madreselva, incapacidad para no pensar en el pasado.

Mostaza, ocasionalmente, ataques de melancolía.

Olivo, cansancio.

Rosa silvestre, resignación.

SOLEDAD:

Brezo, necesidad demasiado acentuada de estar en sociedad y de comunicarse.

Impaciencia, querer hacerlo todo solo a causa de la impaciencia.

Violeta de agua, fuerte tendencia a encerrarse en sí mismo.

SENSIBILIDAD:

Acebo, tendencia a la envidia, los celos y los sentimientos de venganza.

Agrimonia, necesidad exagerada de armonía.

Centaura, falta de voluntad.

Nogal, uno tiende a olvidarse con demasiada facilidad de las propias decisiones.

DESÁNIMO:

Alerce, poca autovaloración, uno se siente como un perdedor. Castaño dulce o común, uno está en el límite de las fuerzas psíquicas, totalmente desesperado.

Estrella de Belén, uno sufre mucho con las circunstancias externas o las consecuencias de un shock.

Manzano silvestre, para los que tienen la sensación de tener que purificarse.

Olmo, sin fuerzas para hacer lo que tiene que hacer.

Pino, sentimientos de culpabilidad, uno siempre se está disculpando.

Roble, para los momentos de debilidad de las personas que, por lo general, son de naturaleza fuerte y combativa.

Sauce, uno se siente víctima.

PREOCUPACIÓN:

Achicoria, uno se preocupa demasiado por el bien de los demás, (postura maternal).

Agua de roca, comportamiento estricto en la forma de vida propia, uno se exige demasiado.

Haya, uno busca lo positivo, pero encuentra en todos lados lo negativo.

Verbena, uno tiene principios y convicciones fuertes que quiere transmitir a los demás.

Vid, uno está tan convencido de su propia laboriosidad que llega a creer que es necesario dirigir a los demás o influir en ellos.

REMEDIO RESCATE

• Existen frascos de “Rescue” ya preparados con las cinco flores.

• La dosificación es individual según el caso y situación.

• Casos Agudos: verter directamente cuatro gotas del frasco en una taza de agua y beberla a sorbos hasta que cese el estado de Shock. Luego beber un trago cada quince, treinta o sesenta minutos. Si no hay agua a mano (u otra bebida) pueden administrarse directamente del frasco sin reducirlos.

• A los que están inconscientes se les administra con el cuentagotas vertiéndola, sobre los labios, encías, sienes, fontanelas, detrás de las orejas, o en las muñecas.

• Se debe tomar en periodos prolongados, se administra cuatro gotas con el cuentagotas, cuatro veces al día.

• “Rescue” también puede aplicarse externamente con la ayuda de “vendajes o compresas”, se vierten seis gotas de los frascos de concentrado en (medio litro de agua).

• Para pequeñas lesiones físicas como quemaduras, dislocaciones, cortes y repentinas erupciones cutáneas, se prepara en forma de ungüento, eficaz al ser aplicado antes que el lubricante en los masajes, (Rescue, también existe en crema).

• Para el tratamiento de animales se vierten de dos a tres gotas del concentrado en el agua de beber o en la comida.

• “Rescue” tiene aplicación en el reino vegetal, en los Shock que sufren nuestras plantas al ser transplantadas, cuando se les injerta, los efectos de heladas, o el ataque de alimañas. Se vierten tres o cuatro gotas del concentrado en el agua para el riego, durante dos o tres días se las riega o se rocían las hojas con esta agua.

• En casos de alopecia por causas de miedo reprimido, shock, y sustos, (beber rescue y aplicarlo como loción capilar)